Los hispanos son un poco más "efusivos" y "escandalosos" que los franceses así que hubo muchos abrazos y besos de desconocidos, muchas porras ruidosas y bueno, también estaban los vascos parientes de Mob que acostumbran demostrar su alegría y afecto "tacleando" a la persona en cuestión. La ventaja es que Mob los conoce y supo defenderse bien por lo que no hubo ningún hueso roto que lamentar.
Había 68 graduados, la gran mayoría españoles con todas sus familias ahí, pero los acompañantes de Mob fuimos los más animados y escandalosos, no por nada dijo Lolo, otro de los graduados y amigo de Mob: "acabo de entender porque esta tía tiene que hablarlo todo a gran prisa y volumen, con un grupo así, de otra manera no hay quien le escuche".
Todo mundo estuvo muy contento y hubo dos que tres que se les pasaron las cucharadas pero afortunadamente sólo se pusieron simpáticos. De nuevo la fiesta terminó a las ocho de la mañana en una "churrería" todos muy elegantes pero entrándole a los churros y al chocolate caliente como si no fuera a haber mañana.
Había muchos graduados, muchas familias muy festivas pero nadie en esa fiesta estaba tan orgulloso de si mismo como Mob.


