La tensión puede cortarse con cuchillo. Entre el cierre de semestre de algunos, las fechas límite para entregar investigaciones y los eventos que inevitablemente tendrán lugar próximamente el cielo empieza a encapotarse. Afortunadamente todavía hay quien hace su mejor esfuerzo por mantenerse optimista y a ratos logra contagiarme pero en otros momentos siento como mi mente empieza a tejer sus propias telarañas macabras. Se vienen días difíciles, ni hablar.
Siempre he criticado a las personas que piensan por los demás y hasta toman decisiones basados en esos pensamientos. Me choca que sin preguntarme porque actué de tal o cual manera decidan que es porque estoy enojada o frustrada o sentida o si tengo miedo o si soy muy racional o muy fria.
Arrrgh! Definitivamente mejor paso mi tarde con los pequeñitos de la casa Down, esos si, sin mayor complicación siempre me hacen sonreir.

